Fragmentos de libros y películas y canciones y frases y arte y todo aquello que se busca, que se pierde, que se sueña, que se rompe, que se anhela, que se arranca, que se piensa, que sorprende, que recuerdas y reencuentras.
viernes, 16 de agosto de 2013
miércoles, 24 de julio de 2013
El violonchelista de Sarajevo (Steven Galloway)
En los difíciles días de mitad del siglo pasado se hicieron las mayores atrocidades que se recuerdan. Entre ellas, en 1945 ardió la Biblioteca de Dresden y con ella miles y miles de obras. Entre los restos de la quema aparecieron unos compases de lo que se supuso era una obra de Tomaso Albinoni. El musicólogo que encontró estos acordes tuvo la idea de recomponer la melodía y que la Humanidad no perdiera algo tan valioso. Después de doce años de trabajo salió a la luz lo que desde entonces tiene el nombre de “Adagio de Albinoni". Los eruditos tacharon de incongruente dicha composición al no atenerse al estilo tan característico del músico. Aún y así todo ello no ha sido inconveniente para que la pieza sea una de las más famosas del repertorio de música clásica de todos los tiempos.
Casi cincuenta años después, un violonchelista, residente en Sarajevo, observa desde la ventana de su piso una cola de gente que se amontona en la acera de enfrente, en la puerta de una panadería. Un misil cae en ese momento y mata a veintidós personas y deja malheridas a muchas más. Ese músico, conmovido por el hecho, resuelve bajar todos los días al agujero dejado por el obús y, como homenaje a los desaparecidos, interpretar veintidós adagios de Albinoni, uno cada día y uno por cada uno de los caídos, y precisamente esa melodía, la obra rescatada de las cenizas por amor a la Humanidad y a la memoria de los creadores.
| Fotografía del violonchelista Vedran Smailović |
"Descendía envuelto en un alarido, rasgando el aire y el cielo sin esfuerzo. El blanco aumentó de tamaño, cada vez mejor enfocado por el tiempo y la velocidad. Hubo un último instante antes del impacto en que las cosas aún fueron como habían sido. Luego, el mundo visible explotó."
viernes, 19 de julio de 2013
Resist
sábado, 29 de junio de 2013
martes, 4 de junio de 2013
El juego del ángel - Carlos Ruiz Zafón
"La letra de la canción es lo que creemos entender, pero lo que nos hace creerla o no es la música"
"La literatura, al menos la buena, es una ciencia con sangre de arte. Como la arquitectura o la música."
"No hablo con nadie, monologo. Prerrogativa del beodo."
"No se aprende nada importante en la vida. Simplemente se recuerda."
"Pasamos la mayor parte de nuestra vida soñando, sobretodo cuando estamos despiertos"

"- Tiene usted mala cara - dictaminó.
"La literatura, al menos la buena, es una ciencia con sangre de arte. Como la arquitectura o la música."
"No hablo con nadie, monologo. Prerrogativa del beodo."
"No se aprende nada importante en la vida. Simplemente se recuerda."
"Pasamos la mayor parte de nuestra vida soñando, sobretodo cuando estamos despiertos"
"- Tiene usted mala cara - dictaminó.
- Indigestión - repliqué - ¿De qué? - De realidad."
"... y cuando sonríe incluso me parece que este cochino mundo tiene algo de futuro..."
"- La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquietudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo sólo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus traperos intentos de hacer de menos a los demás y de excluir, y a ser posible destruir, a quienes, por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y redaños. Bienaventurado aquel al que ladran los cretinos, porque su alma nunca les pertenecerá."
| Victoria de Samotracia |
-¿Sabe lo mejor de los corazones rotos?
- preguntó la bibliotecaria.
Negué. - Que sólo pueden romperse de verdad una vez.
Lo demás son rasguños."
"El silencio hace que hasta los necios parezcan sabios durante un minuto."
"Por norma general, cuanto más talento se tiene, más duda un de tenerlo -dije-. Y a la inversa."
"Uno acaba convirtiéndose en aquello que ve en los ojos de quienes desea."
"Nada es justo. A lo máximo que se puede aspirar es a que sea lógico. La justicia es una rara enfermedad en un mundo por lo demás sano como un roble."
"El tiempo lo cura todo, pensé, menos la verdad."
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